domingo, 30 de agosto de 2009

E.T.S.


Pregunta de profe:

¿Cuáles son las vías de contagio de las enfermedades de transmisión sexual? ( E.T.S.)

Respuesta de alumno escuela secundaria:

Hay 3 formas de contagio,
1- Sexo vaginal
2- Sexo oral
3- Sexo penal

Si alguno anda por Tribunales le recomiendo que se maneje con sumo cuidado y use preservativo.

Evidentemente la justicia es ciega, sorda, muda y…sexy

Cómo está el ámbito judicial últimamente!!!


Nota: absolutamente verídico y dedicado a pato piorno

sábado, 22 de agosto de 2009

En terapia (última parte)


Mis dos experiencias previas con terapia Freudiana y Lacaniana no aclararon nada en mi vida y sumaron nuevos interrogantes a los que ya tenía.
Sin desanimarme decidí que mi próxima sesión sería Sistémica y en vez de aceptar recomendaciones utilizaría la prestación de mi prepaga que cubre Psicología y Psiquiatría.

Opción 3: Consultorio en pleno centro porteño, dependiente de Centro de Salud. Me atiende recepcionista quién verifica mis datos y la vigencia de mi carnet del plan médico; con sonrisa franca me invita a sentarme. Pocos minutos después aparece un hombre de aspecto simpático y sonriente quién se acerca y me pregunta:

- Virginia?
- Si, soy yo (me quedo estática esperando su reacción pero sólo me indica con un ademán el camino al consultorio. Apenas entro echo un rápido vistazo al lugar que parece limpio y ordenado, con un escritorio y dos sillas de aspecto confortable, potus en agua esperando sacar raíces y contra la pared…Horror, el infierno tan temido…Un diván!)
- Pasá, sentate por favor…
- Dónde? ( pregunto al borde del ataque de nervios)
- En la silla, por? (pregunta verdaderamente intrigado)
- Por nada (me siento en una de las sillas y él al otro lado del escritorio)
- Me llamo Alejandro
- Ah, ok (sigue sonriendo y no dejo de pensar que dientes tan lindos tiene…Caperucita roja y el lobo viene a mi mente…Para comerte mejor…Basta Virginia, con-cen-tra-ción)
- Bueno, qué te anda pasando…( pasó sus manos detrás de su cabeza en actitud de escucha)

De alguna manera, su postura y su forma de dirigirse hacia mí con franqueza y buena onda me hizo confiar de inmediato y contarle de un saque mis dos experiencias anteriores y mi problema para recordar. Me escuchó con atención por más de 15 minutos. Apenas terminé comentó:

- Ahora entiendo por qué miraste el sofá con cara de pánico…Te cuento, acá no funcionamos así. Lo que haya pasado antes ya fue, construyamos para adelante. Acá no sé si obtendrás todas las respuestas, pero sí tal vez herramientas que te ayuden a manejar y enfrentar las cosas que te duelen por recordarlas o por no hacerlo (me enamoré, es oficial).
- Entonces no me preocupo por lo de la libretita y los diagnósticos escritos ahí? ( seguro contesta que no…).
- Vos realmente crees que deberías estar preocupada? ( odio que me contesten con otra pregunta ).
- Hummm…No ( estará casado? Anillo no tiene)
- Extendé tu mano
- Qué?
- Extendela
- (extendí mi mano tal cual me pidió)
- Ese es tu límite
- …
- Hasta ahí llegás. Ese es tu espacio, tu territorio. Si permitís que los demás lo invadan es porque los dejás. Poné tu límite. Vos y sólo vos. Las palabras o diagnósticos que tanto te preocupan fijate de qué lado de la extensión de tu brazo están
- … (silencio respetuoso)
- Entonces… Cuál es tu duda? (abrió uno de los cajones del escritorio y ví con espanto que sacaba una libretita parecida a las anteriores)
- Vas a escribir mi diagnostico ahí?
- Noooo. Es algo para vos. Escribí acá las cosas que recuerdes y usá esto como un ayuda memoria
- Gracias ( repito, me enamoré)
Comenzó a sonar un celular y el momento mágico se quebró, casi sin querer comencé a moverme incómoda en la silla recordando mi sesión lacaniana con el pelado de los mensajitos de texto.
- Me disculpás…( sacó celular del cajón)
- … (si atiende se me cae un ídolo)
- Me compré este celu ayer ( era un blackberry maldita sea) y se ve que toqué la tecla equivocada para apagarlo ( lo apagó sin siquiera mirar quién llamaba)
- Ah (si esto no es empatía, la empatía donde está, eh?)
- Nos vemos la semana que viene?
- A la misma hora? (siiii, quiero volver, me hace bien)
- Si, si para vos está bien
- Claro…te puedo decir algo? (pregunté tímidamente)
- Por supuesto
- Viste Casablanca? (decí que si, decí que sí porfa)
- … (silencio)
- No importa…lo que quiero decir es otra cosa. Presiento que éste es el comienzo de una hermosa amistad…(me parece que no entendió, y bué)
- … (silencio)
- No importa, yo me entiendo. Te veo la semana que viene (bueno, cultura cinematográfica no tiene pero me parece buen terapeuta…Todo no se puede)
- Chau Vir

Me fui con una sonrisa de oreja a oreja. Los diagnósticos anteriores me parecieron idiotas y yo demasiado inexperta.
Construir a partir de mis errores y mis olvidos podía ser algo absolutamente enriquecedor.
Extendí mi mano y sin saber por qué me sentí increíblemente bien.
Si Nemo hubiera podido hablar en el consultorio de la Reina de las nieves creo que me hubiera soplado al oído una verdad indiscutible:

La vida es sistémica

Y a partir de ahora…Yo también

sábado, 15 de agosto de 2009

En terapia (segunda parte)


Preocupada al máximo por mi sesión con la terapeuta Freudiana y por las palabras que había anotado en su libretita me dediqué a conseguir un terapeuta Lacaniano.
Confieso que no me resultó fácil intentar nuevamente un acercamiento a una terapia, había quedado medio golpeada después de la experiencia anterior con la Reina de las nieves pero la necesidad de vincularme con mi pasado y acceder a mis recuerdos pudo más que cualquier cosa.
Una compañera de trabajo me recomendó un psicólogo que me pareció conveniente por proximidad (dos cuadras de mi casa) y por el costo de la sesión (60 pesos).
Opción 2: Consultorio en Recoleta, psicólogo en sus 40, prácticamente pelado y vestido muy informal, jeans y sweater que habían conocido mejores épocas.

- Hola, mi nombre es Virginia Prieto, hablamos por teléfono y quedamos en encontrarnos hoy para una entrevista (le extiendo mi mano para estrechar la suya, se acerca y me da un beso en la mejilla, obviamente, no la pego nunca)
Me hizo pasar y le dí un rápido vistazo al lugar. Era un mono ambiente con un sofá cama, dos mesitas ratonas a cada lado, una pequeña biblioteca con libros desordenados y un escritorio con dos sillas. Una única ventana daba a un aire y luz que de aire tenía poco y de luz no tenía nada ya que la única iluminación era una bombita colgando del techo esperando un aplique que obviamente nunca llegó. Parecía más un bulo que un consultorio.

- Pasá por favor (me dijo indicándome con un gesto que me sentara en una de las sillas ante lo que respiré hondo, recordando mi pasada experiencia en el diván; quedamos enfrentados por el escritorio, uno a cada lado).

- Bueno…No sé por dónde empezar… (se escucha timbre llamada celular)

- Por el principio sería una buena idea, me disculpás un segundo que atiendo?

- Bueno (empezó a hablar con alguien mientras sonreía mirando la nada, se despidió y cortó).

- Seguimos (dijo).

Empecé a hablar y creo que no paré en más de 20 minutos, relatándole no sólo mi problema con los recuerdos sino también la sesión que había tenido antes, recalcándole las palabras que había visto en el anotador. Mientras le contaba mis problemas no establecí contacto visual con él, busqué un punto fijo en la pared y en eso me concentré.

- Me preocupan las palabras del anotador (cerré mi monólogo).

- Bueno, todos usamos uno para poner lo que nos parece aunque realmente nadie puede poner todos esos diagnósticos en pocos minutos.

- Entonces no tengo todo eso? (en ese momento ví como escribía en una libretita a la vez que movía sus dos manos en el teclado de su blackberry, cosa que no había advertido antes)

- Estoy para escucharte no para darte respuestas ( me dijo con una sonrisa, mientras miraba interesado el display de su teléfono que sonaba nuevamente con música de Coldplay)

- Me preocupa no recordar, es como si me faltara una parte de mi vida que bloqueo por miedo al dolor… ( escribía algo en su libretita mientras sus dedos se movían raudamente por el teclado de su celular)

- … (silencio)

- Tal vez es normal y no tendría que preocuparme… ( me estaba molestando verdaderamente su actitud con el celular)

- … (silencio)

- Tal vez estoy acá y no debería estar… (te voy a tirar tu blackberry por el aire y luz!)

- Muchas preguntas…

- Pocas respuestas de tu parte…Me estás prestando atención a mí o a tu teléfono?

- Tenés que relajarte…Dejarte fluir…Lo del teléfono es una emergencia, disculpá.

- Tenés muchas emergencias por lo que veo (fluir tu abuela)

- Que los recuerdos fluyan, tomate el tiempo que quieras…( seguía con sus deditos enviando mensajitos de texto a una velocidad sorprendente mientras anotaba en su libreta)

- No dura 50 minutos esto? (cuánto gastará este hombre en abono de celular?).

- Dura el tiempo que vos necesites.

- Capaz nuestra relación sería más fluída si te mandara un mensajito de texto…

- Me parece muy agresivo tu comentario, tendrías que bucear en tu necesidad de agredir cuando no controlás todo.

- Agresivo sos vos que estás mandando mensajitos de texto mientras estamos en terapia.

- Mirá, acá no se retiene a nadie, éste es un espacio de respeto que me parece no estás entendiendo…Las emergencias existen…

- De qué planeta venís? Te estoy contando cosas de mi vida y vos estás con el maldito aparatito. Sabés qué… Prefiero cortarla acá… ( mientras me levantaba no pude con mi genio y miré la libretita, donde más allá de unos dibujitos ilustrativos infantiles decía cristina 23hs Bar Million, Paraná y Santa Fe, Flor domingo 21hs Incas 962 4to piso llevar vino blanco que la pone locaaa, dale nena acordate… )

- Si estás tan desesperado te presento alguna amiga…

Dejé los 60 pesos arriba de la mesa/ escritorio y me fui a la calle. En el fondo de mi ser seguía preocupada por las palabras de la libretita anterior :

. Trauma
. Angustia
. Delirio persecutorio
. Condensación
. Represión
. Afecto desligado

Tendría razón el pelado galán y aparte de lo anterior también debía agregar a la lista Agresividad manifiesta?

Mejor pruebo con la Sistémica

(continuará)

sábado, 8 de agosto de 2009

En terapia (primera parte)


Tengo un problema con los recuerdos. Amnesia disociada dicen por ahí.
Traumas tempranos dicen por otros lugares.
En lo que a mí respecta no pongo nombres y trato de lidiar con ellos como puedo.
A veces aparecen y se van rapidito, como apurados por llegar a ninguna parte.
Otras, quedan dormidos en mi memoria y de golpe se despiertan, me muestran la realidad vivida y me hacen repensar todo una y otra vez.
De tanto repensar y bloquear vivo en una montaña rusa emocional que no me hace bien.
Creo que ha llegado el momento de asumir limitaciones y miedos: tengo que hacer terapia…
Pero cuál?

1- Freudiana
2- Lacaniana
3- Sistémica


Empiezo por la primera a ver que resulta.

Opción 1 : Consultorio en el barrio de Belgrano ( terapeuta recomendada por una amiga freudiana). Me recibe psicóloga rubia en sus 50, anteojos, muy arreglada y de apariencia estructurada.

-Hola, mi nombre es Virginia Prieto, hablamos por teléfono y quedamos en tener una entrevista hoy (me acerco para darle un beso pero me extiende la mano rápidamente y se la estrecho un poco incómoda al quedarme pagando con mi cabeza inclinada para besar su mejilla...Empezamos mal, me dije a mí misma).
-Pase por favor ( me trata de usted???)
Con un gesto me indica un sofá de apariencia modernista en un cuarto donde hay una silla con rueditas abajo, una pecera con payasitos parecidos a Nemo y un escritorio con una PC cerca de la ventana.
-Me siento ahí? ( pregunto incrédula). Pensé que primero íbamos a tener una entrevista.
-Qué impide que la tengamos? Le indiqué el sofá por favor (fría como el hielo esta mujer, con que se desayuna, con helado de limón???). Recuéstese.
-Disculpá, no entiendo mucho de estas cosas, pero me sentiría un poco más cómoda si en vez de recostarme me quedara sentada.
-Le explico…Mi manera de trabajar es muy simple, el paciente se recuesta cómodamente en el diván y yo permanezco sentada detrás suyo escuchando.
-Bueno…(ya estaba ahí, por qué no darle una chance a la discípula de La Reina de las Nieves?)
-Cuénteme un poco de usted…
-Perdón, nos podemos tutear? Me pone un poco incómoda el que me traten de usted…
-Y por qué la pone incómoda?
-No sé, podemos tutearnos?
-Tal vez habría que bucear un poco en el pasado para encontrar el porqué a esta reticencia al trato formal…
-…
-Nuestra mente es un gran espacio que debemos explorar. Por lo que hablamos telefónicamente lo que la trae aquí hoy es su motivación por querer recordar lo olvidado.
- Si.
- La escucho.
- Se me borran los recuerdos y no sé cómo hacer para retenerlos…
- Las representaciones de su yo interno retornan…
- La verdad, no tengo idea. Capaz que se fueron de vacaciones…(me río)
-(silencio)
- Era un chiste…
-(silencio)
- Chistecito nomás…
- Qué la motivó a querer recordar en esta etapa de su vida?
- Sinceramente no sé. Creo que por eso estoy ahora acá.
- Cuáles son los primeros recuerdos de su infancia?
- No pretenderás que te hable del útero materno, no??? Jejej
- (silencio)
- No sé…tendría que pensarlo…(Nemo ayudame)
- Espero.
Mi incomodidad empezó a crecer, a 150 pesos la sesión, esperar para que me acordara de algo era para mí como el reloj de un taxi que corre cuando uno está en el medio de una manifestación, atascado en el tráfico. Ahora me sentía atascada en la vida en el medio de una terapia donde cada minuto representaba plata.
-Tengo uno, tengo uno…Cuando era chica no me dejaban jugar a la pelota para que no me ensuciara la ropa. Me tenían vestida de princesita mientras todos los chicos del barrio se divertían y yo los miraba con la ñata contra el vidrio…
- Ajá.
- Ya le dije uno.
- Jugar…Qué le dice esa palabra?
- …
- Analicemos la palabra. Ese recuerdo no vino porque sí.
- A ver sí entendí, hago un análisis de la palabra jugar. Preguntita…alguna idea de cuántas sesiones lleva esto?
- No es una cuestión de tiempos.
- Para mi sí, a 150 pesos la hora.
- No me parece que ese sea el tema a discutir en este momento.
Me levanté y la miré, escribía en un anotador. Alcancé a ver a vuelo de pájaro lo siguiente:

. Trauma
. Angustia
. Delirio persecutorio
. Condensación
. Represión


-Te jode si te pago y me voy…No me siento cómoda.
- Deberíamos profundizar en esta necesidad de irse.
- Mirá, profundicemos en el misterio de por qué los hombres son de marte y las mujeres son de venus si querés, pero en otro momento, cuando los chanchos pongan huevos. Me voy.
- Pero…

Le dejo los 150 mangos sobre el escritorio, me despido mentalmente de Nemo, el único con quién tuve empatía mental durante la sesión y tomo la calle.
Afuera, respiro hondo…
Tengo todo lo que decía la libretita???
Para saber eso con terapia Freudiana necesitaría 20 años de sesiones y un presupuesto gigantesco.
Mejor pruebo con terapia Lacaniana…
(continuará)

domingo, 2 de agosto de 2009

Codito de oro


Sobresalen entre la multitud por su visceral sufrimiento al abrir la billetera. Son personajes conocidos por su tacañería ( no comen huevo por no tirar la cáscara ) y por su enorme habilidad para sortear cualquier solución que implique poner plata.

1 – Siempre argumentan haberse olvidado el dinero en casa al momento de pagar la cuenta en un restaurant, con cara de compungidos y balbuceando frases como esto nunca me pasó, parece cosa de locos, si la tenía antes de salir te juro…
2 – Todas sus invitaciones son a lugares gratuitos como caminar por Palermo, ir a visitar algún pariente, disfrutar el sol sentados en un banquito de plaza o chapotear en la lluvia (alegando enorme romanticismo aunque corramos el riesgo de contraer una pulmonía doble).
3 – Son artífices del arte de beber y comer gratis ya que participan en cuanto evento se anuncie en diarios o revistas como por ejemplo visitas a inauguraciones de artistas plásticos en galerías de arte, donde pueden garronear una copa de champagne y con suerte un canapé, degustaciones en supermercados y promociones en la vía pública.
4 – Cuando concurren a alguna reunión donde hay que pagar a la americana, desaparecen un minuto después de terminar el postre aduciendo una descompostura fatal y no salen del baño hasta que comprueban que los demás ya pagaron, disculpandose apresuradamente ante los pobres infelices que le bancaron el muerto con un simple muchas gracias, después se los pago que ahora no tengo cambio y salgo volando para casa que surgió un imprevisto ( y de paso piden prestado para pagar el taxi ).
5 – Aparecen en TODA fiesta a la cual se los invita para conseguir una comida gratis y llevarse lo que sobre disimuladamente en un tupper.
6 – Nunca pero nunca ponen en ninguna colecta afirmando siempre que no están de acuerdo con esas cosas ya que no están seguros de a dónde va la plata.
7 – Cuando tienen que hacer algún regalo compran algo que saben que ya tenemos en un todo x 2 pesos y se comprometen a cambiarlo llevándoselo de vuelta (cosa que nunca hacen, ya que lo vuelven a envolver y lo guardan para otro compromiso que se les presente)
8 – Jamás pagan sus vacaciones, se enganchan con algún amigo buenazo que los invita por un fin de semana y se les instalan por todo el verano lastimándose de ser necesario, para que tengan que atenderlo y cuidarlo (son capaces de quebrarse una pierna)
9 – Cuando los invitan a Mc Donald’s piden una hamburguesa grill y se comen la mitad, luego vuelven a la línea de cajas para reclamar que se la dieron sin condimentos así se la cambian y se comen 1 y media; lo mismo hacen con las papas fritas, se comen la mitad del paquete y luego piden que les entreguen otras nuevas porque las anteriores se las dieron frías. Mientras tanto acumulan servilletas, sorbetes y sobrecitos de ketchup, mayonesa y mostaza en los bolsillos (la bandeja no se la llevan porque no tienen donde esconderla por su tamaño).
10- No confían en los bancos y guardan la plata bajo el colchón escondida entre ropa interior apolillada.

En lo personal admiro en ellos su capacidad de ahorro y su caradurez infinita porque entiendo claramente que está en su naturaleza amarreta el tener un enorme cocodrilo en sus bolsillos.