
Hace algunos años chateando por el ya anciano y obsoleto
ICQ recibí la invitación de un hombre que no conocía más que por lo que contaba en internet.
En apariencia era un tipo agradable y muy simpático que no ocultaba sus ganas de conocerme personalmente para pasar un rato ameno café de por medio.
Su insistencia hizo que finalmente cediera y quedamos en que me pasaría a buscar por la esquina de mi casa un caluroso martes de enero de 2001.
Al salir, le pedí al señor de seguridad del edificio donde vivo que tomara el número de patente del auto si me veía subir a uno (no habíamos especificado por el chat con mi amigo virtual si pasaría a buscarme caminando o motorizado) y el policía que por años cuidaba la zona me hizo mil recomendaciones más un reto obligado por salir con alguien de quien no tenía referencias.
A la hora señalada me dirigí a la esquina con media docena de hombres (policía, personal de seguridad de mi edificio, de los dos que lo rodean y dos encargados) velando por mi seguridad (¿?).
Si bien el candidato no había hecho alarde jamás de plata me sorprendió cuando un Mercedes Benz bastante nuevo estacionó y bajó el vidrio del lado del acompañante para preguntarme:
- Virginia?
- Si
- Subí por favor, soy Ruben
Así lo hice y mientras arrancaba no pude evitar darme vuelta y mirar como mis queridos protectores barriales sacaban lápiz y papel y anotaban rápidamente número de patente y señas particulares del sujeto en cuestión.
- Hola! Finalmente nos conocemos cara a cara (le dije con una sonrisa)
- Es un verdadero placer, tenés un aspecto muy teutón, quiero decir, muy germano, no me malinterpretes no quise decir tetona…Ay, peor, cada vez la embarro más.
- No te preocupes, soy consciente de mi delantera…(le contesté riendo)
- Bueno...Sé que quedamos en tomar un café pero yo no comí, te invito a cenar, querés?
- No hay problema (le contesté)
Enfiló para Puerto Madero mientras nos sumergíamos en una conversación incómoda y forzada sobre el tiempo y la humedad.
Estacionó cerca de un restaurant de sushi y esperé a que diera la vuelta para abrir mi puerta pero como no lo hizo bajé lo más rápidamente que pude pensando que tal vez era una antigüedad pretender que tuviera una caballerosidad digna de un lord inglés.
El lugar estaba casi vacío y nos sentamos en una mesa excelentemente ubicada.
Observé sus rasgos a través de la tenue luz del lugar.
No se parecía en nada a su descripción por el chat, no era muy alto, bastante retacón, poco pelo, nariz grande y ganchuda y unas cejas gigantes y muyyy pobladas.
- No te parecés a tu descripción…( le comenté)
- En serio? Capaz que entendiste mal…Soy un
langa total!
- … (silencio)
- Pedimos un combinado? Mucho no conozco…
- Si, si, como quieras (sinceramente me daba igual)
Se acercó el mozo, pidió el combinado de sushi y le preguntó:
- Qué
birra tenés?
- Cerveza? ( preguntó desorientado el mozo)
- Si,
birra, nene,
birra…No importa, cualquiera que sea de litro
A partir de ese momento caí en la cuenta de algo que no quise ver: estaba con un grasa a pesar de su Mercedes!
Cómo no pensaba amargarme la noche seguí hablando de bueyes perdidos esperando disfrutar de la comida. Cuando trajeron el combinado pidió cuchillo y tenedor. Ahí nomás le comenté:
- Los palitos sirven para comer, mirá es muy fácil ( tomé los míos y le mostré como agarrar una pieza y sumergirla en salsa de soja)
- No, para mí son cosas raras, cuchillo y tenedor está bien
Ante mi mirada atónita y la del mozo comenzó a destrozar los rolls como si comiera un pedazo de asado de tira, sin saborear y tragándoselo cómo si fuera un tomate perita. Mientras lo hacía me espetó:
- No tiene mucho gusto ésto, no? ( con la boca llena y escupiendo pedacitos de arroz al hablar). Te quería impresionar y te traje acá pero la verdad nada como un
bife de chorizo con fritas y un buen tintacho…
- A mí el sushi me gusta mucho. Te agradezco la delicadeza de traerme (susurré resignadamente)
- Por favor…(
mientras decía esto inundaba de salsa de soja el pequeño plato y le metía el pan como si hiciera barquitos en un café con leche)
- Te sirvo un poco de
birra, nena?
- Agua por favor, no tomo alcohol (comenté)
- Andá!!! Si te debes tomar hasta el agua de los ravioles!!! Che, tenía gusto a poco esto, no? Mozo!!! Otro combinado…
- No, para mí está bien, aparte tengo que volver rápido a casa porque mañana me levanto muy temprano
- Pero si mañana no trabajás, no sos maestra vos? Están de vacaciones che!
- Profesora
- Bueno, es lo mismo…
- No, no es. Me levanto temprano porque tengo un compromiso
-
Se compromete alguien?
- Me refiero a que tengo algo que hacer
- (trajeron el otro combinado que devoró él solito en dos minutos) Ahora sí me llené.
- … (silencio)
- Ahhh. Esperá que se me metió algo… Mozo, me trae escarbadientes!
Ahí nomás nos regaló a todos los que estábamos en el restaurant un generoso
eructo.
- (tierra trágame)
-
Quedé pipón pipón…- Podríamos ir pidiendo la cuenta, no?
Cuando levantó la mano para pedirla observé que tenía puesta una pulsera que decía Ruben, ancha, plateada y con letras góticas bien ordinarias de esas con labrado que juntan suciedad en los bordes. Horrorizada ví que se sacaba el escarbadiente de la boca y empezaba a usarlo para sacar la mugre de la ranura de la pulsera.
-
Es que estas cosas son una roña…(me comentó)
Pagó y nos fuimos. Se metió en el auto sin abrirme la puerta y puso la radio a todo volumen. Para completar la pesadilla se escuchaba una canción de
Cacho Castaña que hablaba de matar a un ladrón o algo así ( qué radio se animaría a pasar eso????)
Llegamos a la esquina de casa y se me acercó muy dispuesto a
apretarme como broche de oro a una salida para el olvido. Cuando estaba a punto de rechazarlo vi que tenía colgada del cuello una gruesa cadena de oro con un corazón dividido en dos que decía en un lado
Hay y en el otro
deé.. Tomé la media medalla-corazón entre mis dedos y le dije:
- Y esto?
- Mi vieja se llama
Haydeé. También
tengo un tatuaje en el brazo igual a la media medalla. Te lo muestro?
- No, gracias.
- Me das un besito …
- Todo bien Ruben pero la cortamos acá.
- Por qué
mamita?
- Es que…no te quise decir antes porque me daba cosa, tengo que pasar mañana a buscar unos análisis para ver si lo que tengo es una enfermedad infecciosa…
- No tendrás varicela, no??? Juá, ya tuve …
- No, sospechan de algún hongo o algún tipo de herpes muy contagioso.
Retrocedió horrorizado y me dijo:
- Nos hablamos…
- Dale… Gracias!
Nunca falla Obviamente, no lo ví más, me borró del
ICQ y de su vida.
Cuando llegué a mi edificio, mis guardianes me preguntaron:
- YYYY???? Cómo te fue????
- A mí maso, pero a él creo que muy bien, me dijo que quedó
pipón pipón…