miércoles, 29 de julio de 2009

Señales


Acostumbro dividir a la gente en dos grupos, los que se dejan llevar por la cabeza y los que se dejan llevar por el corazón.
Pertenezco al segundo grupo.
- Sigo el hilo de Ariadna para ayudar a Teseo porque aunque sepa que me va a abandonar en una isla por lo menos me voy a dar el lujo de haber vivido esa experiencia.
- Sigo el camino amarillo como Dorothy buscando al Mago de Oz aunque en el fondo sepa que voy a volver a mi punto de partida acompañada sólo por el perro.
- Sigo las migas de pan dejadas por Hansel y Gretel aunque sepa que los animales del bosque se las comerán y seré nuevamente expulsada de mi entorno para caer en las redes de algún sádico manipulador.
Me guío por mis instintos y acepto las consecuencias de mis actos.
Alguien muy sabio alguna vez me dijo:
El avión pasa una vez, el tren a veces no para y con suerte se alcanza a tomar el colectivo.
Soy de las que se suben al avión.
Porque observo las señales.
Porque todavía creo en los finales felices.

sábado, 25 de julio de 2009

Inquilino


A pesar de vivir en un último piso y que el pasado miércoles fue un día sumamente frío y ventoso dejé abiertas las puertas que comunican con el balcón porque mi cachorrita está en pleno aprendizaje para su control de esfínteres.
Pasé la noche abrigada con 4 frazadas y amanecí entumecida con la sensación de haber pasado la noche en un iglú.
Apenas puse mi aterido pie en el piso al bajarme de la cama mi oído pareció escuchar unos sonidos extraños que provenían del living.
Me acerqué con cautela y observé si había alguna anormalidad.
Nada...
Cuando me retiraba muy tranquila pensando que mi imaginación me había jugado una mala pasada otra vez escuché ruidos, cómo un crac crac de roce contra madera y golpes contra la pared.
Confieso que me asusté, sobre todo cuando mi valiente maltesa salió corriendo a ocultarse bajo el colchón.
Desesperada, corrí a la cocina y abrí la puerta de servicio para llamar al portero quién bajó raudamente ante mi griterío.
Le conté y se dirigió muy resuelto hacia donde le indiqué había escuchado el crac crac.
Despúes de tocar y golpear repetidamente el taparollos me dijo
-No te preocupes Virginia, debe ser un murciélago o un ratón que se metió por tener todo abierto y se refugió en la casa por el frío. Esperá que ahora te bajo algo.
Si bien no esperaba verlo bajar con un rifle o con un equipo parecido al de los cazafantasmas, me asombró sobremanera cuando regresó con un Raid en aerosol.
Lo miré con cara de asombro.
- Y qué hago con esto?
- Echá de ésto por donde sentías los ruidos que lo que sea lo atontás un poco
- Tonta voy a quedar yo si soluciono esto así…
- No seas miedosa, me dijo y se fue muerto de risa
Tímidamente empecé a tirar el insecticida y los ruidos se volvieron más frenéticos.
Huí despavorida agarrando en mi corrida el teléfono inalámbrico y me metí en mi habitación.
Llamé a mi marido para contarle mi triste infortunio y comenzó a reírse mientras me decía:
- Con el familión que tenemos, uno más no hace diferencia…
Como mi notebook estaba en mi cuarto busqué por internet empresas de control de plagas, llamé a varias y pedí presupuesto sin poder aclararles mucho que era lo que tenía en la casa porque no lo había visto. En la última nuestro diálogo fue el siguiente:
- Qué ruido hacen, señora?
- Cómo un crac crac, pero no sé bien, no ví nada pero escuché algo (que tonta me sentí cuando dije esto)
- Y…Una desinfección le va a salir alrededor de 600 pesos, si hay que volver a ir una semana después calcule el mismo importe otra vez.
- Pero…Hay algo un poco más barato?
- Señora, somos profesionales
Profesionales del curro, pensé antes de colgar.
Me atrincheré un rato hasta que me dí cuenta que la solución no la iba a encontrar parada arriba de la cama con mi perra en upa.
Me dirigí resueltamente al living y empecé a los gritos:
- Te podés callar!
- Basta!
- Terminala!
Increíblemente, con mis gritos, los sonidos pararon…
El miedo se fue tan aceleradamente cómo había venido.
Y acá andamos, ensayando la convivencia.
El crac crac es un poquito molesto pero parece que le gustan los mismos programas de tele que yo así que nos estamos adaptando bien dadas las circunstancias.
Todavía no tengo muy claro qué animal es mi nuevo inquilino pero de acuerdo a mi estado de ánimo le digo Mickey o Batman.
Después de todo…da menos trabajo y gastos que el resto de los que viven conmigo y, sinceramente, uno se encariña con cada cosa…

domingo, 19 de julio de 2009

Putitontas

Más allá de su devoción por el animal print, los jugadores de fútbol y los programas de chimentos, las putitontas son fácilmente reconocibles por:

1 – Poseer un físico escultural que muestran a toda costa usando ropa tres talles más chica.
2 – Tener como mínimo tres operaciones hechas (nariz, tetas y cola) para portar por la vida muy orondas (como si fueran el equivalente a un premio Nobel) por lo mucho que se destacan.
3 – Estar siempre bailando, cantando, patinando y bañándose por un sueño que en verdad no les cambia nada en la vida pero las hace verse un poco más naturales y sensibles cuando lloran y se les corre la pintura.
4 – Tener perritos espantosos, histéricos y mínimos que visten y tratan como si fueran personas imitando a la ídola máxima de las putitontas… Paris Hilton.
5 – Defender los derechos de los animales en cruzadas mediáticas y heroicas cuando matarían a su gato para hacerse un cuellito de piel.
6 – Vivir presentándose a castings de donde las sacan a patadas por atorrantas y por falta de talento.
7 – Dar largos discursos sobre el avance de la contaminación ambiental mientras encienden un cigarrillo tras otro llenando de humo los pulmones de todos los que las rodean.
8 – Soñar con pertenecer algún día a una sociedad civilizada del primer mundo, rescatadas por algún viejo verde que las mantenga a todo trapo.
9 - Pisar la cabeza de quién haga falta para lograr su cometido sin aceptar las críticas de los demás, considerados enemigos acérrimos por el poco respeto que le tienen a su yo interno...

Existen y las padecemos.
Muchas veces nos corre un hilito de envidia por la comisura de los labios, por sus cuerpos perfectos y su sonrisa salida de un aviso de pasta dental.
Pero tenemos que aceptarlo…Ellas son diosas totales y nosotras, el resto, simples mortales que empiezan el régimen todos los lunes y que, en el fondo, les reconocemos el esfuerzo por estar siempre perfectas.

jueves, 16 de julio de 2009

Perdida y encontrada

A fines del 2001 mi marido recibió una oferta para trabajar en Miami y al ver la caótica situación política, económica y social que vivía nuestro país no lo dudamos y nos fuimos para allá.
En mi caso particular me consideraba una gran conocedora del lugar por haber ido de vacaciones en reiteradas ocasiones; los nombres de los grandes hoteles, las mejores playas y los principales shoppings no tenían secretos para mí.
Al segundo día de llegar cuando todavía estábamos instalados en un hotel y pensando en que zona buscar casa, mi marido debió viajar a Dallas mandado por la empresa que lo contrató.
La idea de quedarme tan pronto sola no me seducía demasiado pero con alojamiento, plata y auto…Qué podía pasar?
Mientras lo llevaba al aeropuerto y me familiarizaba con los cambios automáticos del auto me preguntó:
- Tenés la tarjeta con la dirección del hotel? Te ubicás para volver?
- Mi amor, por favor, vine más de diez veces conozco Miami como la palma de mi mano...
Lo dejé en el aeropuerto y enfilé derechito para el hotel. Mientras iba por la autopista, buscando la salida en la que debía bajarme un accidente hizo que debiera desviarme obligatoriamente y continuar viaje. Las dos salidas que estaban más adelante estaban cerradas por refacciones y seguí mansamente el cartel de desvío que me llevó a bajarme en una salida desconocida.
No tenía la menor idea donde estaba. Un cartel decía Bienvenidos a Hialeah
Circulé hasta encontrar una avenida y me metí pensando que más adelante algo me resultaría familiar…no fue así. Deambulé por ignotos barrios, bastante feos por cierto, sintiendo una pequeña cuota de angustia que intentaba tapar con la radio a todo volumen ( 101.5 light FM ).
Para colmo de males y sin aviso previo el auto, de última generación, comenzó a hacer todo tipo de ruidos similares a alarmas que me desconcertaron. Aproveché para buscar y parar en una estación de servicio, preguntar donde estaba y chequear que cosa le pasaba a mi vehículo.
Me metí en la primera que encontré y esperé que alguien me viniera a atender.
Ilusa yo! Eran autoservicio!
Me quedé parada como tonta tratando de entender como funcionaba el surtidor leyendo todos los cartelitos explicativos.
Como no me resultaron claros empecé a tirar de la manguera fuertemente, con total frenesí, mientras una larga fila de autos comenzó a formarse detrás de mí, muertos de risa todos sus ocupantes, alentándome en mi lucha a brazo partido con la manguera para sacarla de su lugar.
Desde adentro de la casilla de la estación un cubano gordo en camiseta me gritaba:
- Tienes que cargar tu misma!!! Gira la pompa!!!!! Gira la pompa!!!!
Las únicas pompas que conocía eran las de jabón…Miré el dispenser de nafta y seguía sin encontrar la forma de sacar la manguera…Decidí continuar forcejeando con toda la furia.
- Gira la pompa!!! Gira la pompa!!! , me seguía gritando el cubano desde adentro de su cubículo
- No sé que es Girar la pompa! , contesté poniéndome algo nerviosa ante el público muerto de risa que se había formado a mi alrededor presenciando la lucha de la mujer versus la manguera.
- Tienes que poner la credit card y Girar la pompa!!! Es qué eres idiota!!!
- IDIOTA TU ABUELA ¡!!!NO TENGO TARJETA DE CREDITO Y NO SE QUE ES LA POMPA!!!!!!
El cubano salió como una tromba, enojadísimo, pasó una símil tarjeta, giró una manivela que no había notado que estaba del otro lado de la manguera, cargué, pagué y huí. Cuando me iba alcancé a sacarle la lengua y putearlo bien argentinamente.
Seguí por la avenida hasta que empecé a preocuparme cuando empezó a anochecer y el lugar era todo menos bonito. Los ruidos del auto dejaron de importarme y los ignoré como correspondía.
Encontré un Mc Donald’s y bajé para comer algo y pedir orientación para llegar al hotel. Encargué un apetitoso Big Mac y cuando estaba por pagar me dí cuenta que había extraviado la billetera , que contenía no solo la plata sino también la tarjeta con la dirección del hotel. Evidentemente se cayó o me fue sustraída en el episodio estación de servicio. Le dije adiós mentalmente a mi hamburguesa y abandoné el local de comidas rápidas.
Me quería matar!!!
No recordaba la dirección exacta del hotel y como era una cadena todos se llamaban igual sin importar la zona.
Me subí al auto y evalué la situación:
- No tenía plata encima
- No sabía la dirección del hotel
- No conocía a nadie en Miami para pedir ayuda
- No tenía celular ( aunque sea para llamar al 911)
- El auto hacía más ruidos que baterista de rock
- Estaba muerta de hambre

Conclusión…Estaba en el horno!
Tenía dos opciones, ponerme mal o sacar algún partido de la situación, obviamente, opté por la segunda…
Arranqué y tomé la avenida en dirección contraria a la que venía. En algún momento tenía que aparecer la playa. Estaba en Miami, no en el medio de una favela. Después de manejar dos horas por lugares muy feos, las calles comenzaron a parecerme más lindas y más iluminadas, las casas más lujosas y elegantes. Este sí era el lugar de mis vacaciones de otras épocas!!!
Estacioné en la zona más top y me bajé a fumar un cigarrillo.
Mientras miraba las estrellas y disfrutaba el paisaje escuché a una pareja hablar detrás de mí:
- Pedile uno, tiene aspecto de gringa pero parece argentina por la forma de vestir…
Me di vuelta y dije sonriente:
- Argentinos?
- Si, de Belgrano. Vivimos acá desde hace un año. Vos?
- Ahora de Miami pero no sé bien de donde…Plata la perdí pero cigarrillos me queda casi todo el paquete…Compartimos?
Nos quedamos charlando hasta que amaneció, compraron una pizza que convidaron gentilmente y me indicaron como llegar al hotel que por mi descripción del lugar ubicaron perfectamente. Se convirtieron en mis primeros amigos en USA.
Finalmente llegué al hotel y levanté los mensajes que me había dejado mi marido, preocupado por no encontrarme.
Cuando se comunicó conmigo me preguntó:
- Donde estabas???
- Acá, en el hotel, desconecté el teléfono sin querer.
- Me preocupaste, pensé que te podías haber perdido…
- Pero mi amor, si te dije muchas veces que conozco Miami como la palma de mi mano…
- Vir, sé prudente, estás en un país extraño…
- Ya no es tan extraño. Ahora sé Girar la pompa!
- …
(para Lele y Ricardo, pareja salvadora)

martes, 14 de julio de 2009

Cazanovios

La cazanovios es un personaje extremadamente popular en nuestra fauna urbana, son mujercitas increíblemente persistentes y medianamente depresivas que se pegan a nuestra realidad si somos medianamente exitosas en lo que a romance se refiere.
Es muy fácil reconocerlas por su actitud de desesperadas si están solas ya que nadie las quiere y las que consiguen enganchar un pobre mártir que está tan solo y perdido por la vida como ellas, andan pavoneándose por ahí con actitud triunfalista de lo conseguí (como si se hubieran recibido de físicas nucleares) refregándoselo a cada soltera y sola que se cruza por su camino.
En sus corazoncitos débiles siempre tienen que estar de novia o a la búsqueda de; cada vez que empiezan una relación es para siempre y antes de aprenderse cada una de las líneas de la cara de su ser amado están más preocupadas por el futuro ajuar.
Se prenden como sanguijuelas a su media naranja , comen lo mismo que ellos, escuchan la misma música, ven las mismas películas y, muchas veces hasta copian un estilo o modo de hablar y vestir.
Por supuesto, las abandonan siempre, con frases como sos mucho para mí, no te merezco, necesito tiempo para pensar, cuando en realidad lo único que quieren es sacarse a la psicópata de encima que inmediatamente se pega a nosotras, sus amigas, que tenemos relaciones un poco más estables y menos simbióticas con el sexo opuesto, volviéndonos locas con más de 50 mensajitos de texto histéricos al día, 40 emails suicidas y más de 15 llamadas amenazantes de futuros daños a la persona de su ex y su familia.
Por suerte, les dura poco.
Se suben la autoestima deshojando una nueva margarita que siempre deja el último pétalo en me quiere mucho , se maquillan, se compran ropa nueva y se preparan para su próxima víctima quién seguro será el definitivo, su príncipe azul de cuento que las despertará de su miseria cotidiana con un beso en la boca y una billetera llena de plata.
Nadie se toma el tiempo de explicarles que Cazar no es lo mismo que Casar y que con esa actitud tienen más chance de ser secuestradas por un grupo terrorista kurdo que de enamorarse de verdad y casarse antes de llegar a los 30.

domingo, 12 de julio de 2009

Entrevista laboral (rigurosamente cierto)

A fines de 1997 necesitaba urgentemente un trabajo. Con dos hijos pequeños que mantener y cero ingreso, las cuentas impagas se acumulaban en la mesa de la cocina y la comida empezaba a escasear.
Demasiado orgullosa como para pedir ayuda a algún viejo amigo/a o ex novio exitoso decidí dejar de vivir de la caridad familiar y abocarme a buscar empleo.
Desparramé currículums por medio Buenos Aires sin recibir ni una llamada para entrevista alguna. Al borde de la desesperación le pregunté al encargado del edificio si podía recomendarme con unos vecinos que sabía habían ganado la licitación para el servicio de trenes Metropolitano.
Al otro día mi portero me informaba que estaban dispuestos a ayudarme y que le alcanzara un CV que él se los entregaría en mano.
Feliz y esperanzada agregué unas cuantas cosas al currículum por consejo de mi hermano quién me aclaro que sin conocimientos de power point y otras cosas así no existías aclarándome que en una primera entrevista nadie me tomaría un test sobre mis conocimientos ni nada por el estilo y que si la pasaba él se encargaría de ponerme al tanto.
Lo entregué y dos días después recibí la llamada que tanto aguardaba:
- Buenos días, hablo con Virginia Prieto?
- Si
- La estoy llamando para ver si está disponible mañana 12 y 30hs. para una entrevista en las oficinas de Metropolitano Palermo
- Por supuesto
- Le paso la dirección, calle H….número xx y pregunta por el Licenciado Pereyra.
- Allí estaré. Muchas gracias
Un minuto después y en un estado de euforia total llamé a mi amiga M quién vino a casa para asesorarme en el tema vestuario.
Apenas llegó me mostró dos cosas que según ella no podían faltar en alguien que quería conseguir un trabajo:
Un trajecito de marca y un par de zapatos con taco de 9 cms.
Horrorizada le dije:
- Apenas camino bien con zapatillas y me voy a poner ESO!!!
- Vos tranqui, con esto vas a quedar hecha una diosa y super estilizada.
No contenta con eso me enseñó a atarme todo el pelo en un rodete muy secretaria ejecutiva. Probamos atuendo y peinado la noche anterior y realmente tuve que darle la razón…era otra.
Al día siguiente partí muy feliz con 37 grados a la sombra enfundada en mi trajecito ( pollera, camisa y saco), con mi pelo rigurosamente estirado y atado en un sutil chignon y mi altísimo calzado. El colectivo me dejó a una cuadra y me abalancé con toda la rapidez que me permitían los tacos altos en la dirección que me habían dado. Apenas entré la recepcionista me miró y me dijo:
- La puedo ayudar…
- Tengo una entrevista con el Licenciado Pereyra a las 12 y 30. Mi nombre es Virginia Prieto
- Ahhh, no le avisaron?
- No, qué?
- El licenciado la espera en las oficinas de Constitución
- A qué hora?
- 12 y 30…
- Podrás llamarlo y explicarle que no fui avisada…
- Por supuesto
Salí rapidísimo pensando que colectivo me dejaba bien, dándome cuenta que tendría que invertir los 10 pesos que tenía en la cartera en un taxi para no romperme el cuello por no poder mantener el equilibrio encaramada en mis 9 cms de sobreestatura corriendo un colectivo.
Llegué a Constitución y encontrar el sector administrativo me llevó un buen rato ya que todo estaba en refacciones. En mi corrida, metí uno de los tacos en un agujero y lo quebré por la mitad. Sin desanimarme, me saqué los zapatos y avancé hasta las oficinas que estaban 100 metros más adelante.
Me anuncié ante una secretaria aburrida que no me prestó demasiada atención y se levantó para avisar de mi llegada al Licenciado Pereyra.
Mientras esperaba ví mi reflejo de cuerpo entero en el vidrio del cubículo de la recepcionista…
. Las medias rotas, una pierna particularmente llamativa con un redondel del tamaño de tres dedos
. Arrugada y transpirada
. Mi pelo saliéndose del rodete cayendo por sectores en rulos desprolijos
. Sin zapatos

En una palabra…impresentable
No sabía que hacer.
Cuando estaba a punto de irme con el rabo entre las piernas apareció la chica de la recepción quién me avisó que pasara rápido ya que el licenciado estaba de mal humor por la espera.
Entré, haciendo caso omiso de las miradas despectivas y las risitas malvadas de los empleados sentados en sus respectivos escritorios, hasta llegar a un sector cerrado con el nombre de mi entrevistador pintado en la puerta.
Le tendí la mano a modo de saludo y no contestó mi gesto. De muy mal modo y levantando la voz me dijo:
- Cuando a uno lo citan para una entrevista de trabajo llega a tiempo, no una hora después…
- No lo llamaron? Le explico, me habían citado en…
- No me interesa, me cortó, estoy harto de entrevistar a recomendados (ahí ví que tenía mi CV arriba de su escritorio con la sigla VIP en rojo en el margen derecho). Dígame, tiene hijos?
- Dos, contesté
- Para qué viene a buscar trabajo con hijos? Las mujeres tienen que quedarse en la casa para cuidarlos, así salen después si no…
- Necesito trabajar, fue mi respuesta al borde de las lágrimas
- Dígame que es ésto… empezó a mostrarme un montón de imágenes de computación, esas que mi hermano dijo que jamás me tomarían en la primera entrevista
- Power…?, arriesgué tímidamente
- No! Qué barbaridad!!! La verdad con esa facha…esos pelos… no sé que viene hacer acá…
Superada por la cantidad de eventos desafortunados de ese día, reaccioné mal y a los gritos, tirando la silla al piso sin importarme nada más :
- Pero que te pasa gil de cuarta, no te dás cuenta que si estoy acá aguantándote es porque necesito el laburo. Si tengo esta facha es porque me pasaron unas cuantas cosas antes de llegar y sí, mi estado es lamentable y mi pelo esta hecho mierda pero por lo menos yo tengo pelo cosa que vos carecés y no estoy dispuesta a seguir escuchando tu opinión sobre como criar hijos en una entrevista laboral…
- Pero…
- Sabés qué…andá a lustrarte la pelada piojo resucitado!!!
Y me fui dando un portazo.
Evidentemente toda la oficina me escuchó y en mi salida (triunfal?) no escuché risitas ni nada por el estilo, más bien creí notar algo parecido al respeto. Al llegar a la puerta me dí vuelta y haciendo una reverencia muy elaborada les dije a todos:
- Tengan ustedes muy buenos días
A lo lejos escuché un tímido aplauso.
Huí despavorida, sucia, transpirada, despeinada, con las medias rotas y descalza mirando para abajo para no pisar algo cortante hasta que llegué a la parada del 102 y me tomé el bondi para ir a casa.
A esa altura las miradas ajenas me resbalaban.
Cuando llegué a mi hogar tenía dos mensajes en mi viejo contestador:
1ro: Te llamamos de la cátedra L……. de la UBA para ver si podés tomar a partir de marzo horas de Sociedad y Estado y Sociología. Comunicate al 7…….
2do:Le habla el Licenciado Pereyra, quería pedirle disculpas y arreglar un día para otra entrevista. Comuníquese conmigo al 3…….
De alguna forma mi suerte había cambiado.
La preocupación más urgente era arreglar el taco del zapato prestado y parar el ataque de risa que me agarró.
Después…hacer un llamado.
Uno sólo y nada más.
Adivinan a quién llamé?

viernes, 10 de julio de 2009

Descolgada mal

Todos tenemos algún pariente que nos saca de quicio, venga de herencia forzosa (sangre) o adquirido (casamiento).
En mi caso, la hermanastra de mi marido es realmente alguien especial, muy especial, de esas que uno no sabe si realmente es o se hace.
No conoce el significado de la palabra puntualidad, no se disculpa por llegar tarde aunque te deje esperando dos horas y cree que es lo más normal del mundo ser una abusadora profesional.
Llega cuando nadie la espera y se pega al timbre hasta que le abrimos, se instala en nuestro living, acapara nuestro plasma y hace uso del control remoto como si fuera propio.
Para colmo de males tiene un ojo clínico para aparecerse el día después que fuimos al supermercado y nuestra heladera rebalsa de exquisiteces que aún no consumimos a las que ella no duda en hincarle el diente y poner lo que sobra en un tupper para comérselo al día siguiente.
Permanece por horas sentada en nuestros sillones contándonos historias que ya escuchamos más de cien veces y no se percata jamás que es un plomo inaguantable que bancamos porque no nos queda otra.
Si por casualidad insinuamos con extrema cortesía lo tarde que se hizo o bostezamos abiertamente mencionando que nos tenemos que levantar a las 6 a.m. para ir a trabajar, parece padecer un extremo virus de obstrucción de los conductos internos de ambos oídos y continúa expresando palabras huecas y sin sentido sin reparar en nadie más que ella misma.
Como nunca trabajó en nada fijo anda siempre con enormes bolsones llenos de ropa vieja y maloliente que denomina Vintage que no tiene el menor empacho en vendernos como si fuera nueva a precios altísimos.
Si no logra convencernos que le compremos sus porquerías usadas y hediondas trata de encajarnos alguna cosa que le dió una azafata amiga llamada Priscilla o Jeannette que en general es un perfume imitación o cartera retrucha con lo que nos empoma mal cobrándonos en dólares o euros apelando a nuestra lástima mostrando ojos de cachorro herido.
Se sabe al dedillo los cumpleaños de todos y se aparece siempre para cantar el cumpleaños feliz, comerse media torta y aparecer en todas las fotos en primer plano.
Cuando finalmente se va, suspiramos hondo asumiendo nuestro desdichado parentesco y rogamos que la plata que le pagamos por las porquerías que nos vendió le dure bastante así nos da tiempo para ir preparándonos psicológicamente para la próxima embestida.
Aun así…cada vez que viene quedamos de cama.
Será que no estamos preparados para el huecaje ajeno.

miércoles, 8 de julio de 2009

Gordita

Toda mi vida fui flaca, salvo en los embarazos que me di el gusto de comerme todo menos los muebles y engordé orondos 25 y 27 kilos en cada uno.
Toda mi vida fui flaca…hasta ahora.
Con los años descubrí que no solo coleccionamos recuerdos y anécdotas sino también arrugas, papada, celulitis y estrías.
En síntesis, lo que no se nos cae, se agranda y se deforma alcanzando mucha veces proporciones inesperadas.
Cuando no logro que me suba un pantalón talle 27, ni aunque me acueste en la cama y no respire durante dos minutos ejercitando la apnea,y cuando miro con un hilo de baba que me cae por la comisura del labio el vestidito negro que ya no me entra ni aunque me faje como una momia, me doy cuenta que más que entrar en la sabiduría de la edad estoy entrando en la obesidad de la sinrazón.
Entonces, mi lucha comienza donde mi nostalgia termina.
Barajo opciones:
- Mi naturaleza cansada descarta posibilidades como la gimnasia,tema sobre el que me explayé más que claramente en mi post la Kan - Sada (muy onda zen).
- Mi neurona funcional pone a un costado los métodos mágicos pregonados en canales de cable que aseguran bajar diez kilos con la ingesta de una pastillita mágica consumida por artistas hoy en decadencia que tuvieron sus 5 minutos de fama y que ya nadie recuerda como eran antes, cuando de verdad trabajaban en vez de hacer propagandas para países subdesarrollados.
- Consultar un iriólogo tampoco me convence ya que estos genios de la medicina homeopática te miran el ojo y te dan una pastilla que te hace pasar la mitad del día en el baño y la otra mitad expulsando incómodas flatulencias.
- Las dietas de nutricionistas me aburren y son lo más feo que puede haber. Que no me vengan a contar a mí su estado de felicidad al ingerir una sopita instantánea o una zanahoria cortada en rodajitas porque es poco creíble.
- Los centros de estética me divierten porque adulan un montón a sus clientes y son un masaje estimulante de ego pero a la larga no dan resultados que perduren en el tiempo.
- Comer menos y hacer una dieta equilibrada es razonable pero la voluntad no es una de mis virtudes principales estos días.
Por ahora tomo la decisión más lógica para este momento de mi vida:
El lunes empiezo...
Mientras tanto, me acepto como soy, una gordita asumida que disfruta intensamente las bondades de un delicioso Big Mac.

viernes, 3 de julio de 2009

Platinada

Confieso que la relación que tengo con mi pelo es un poco conflictiva ya que más allá de unos rulos endemoniados que vienen de fábrica tengo canas desde muy chica. Gracias a la actual tecnología y formol mediante mis maravillosos bucles hoy son mechas lacias que me permiten dominar mi leonina cabellera teñida con productos vegetales que por suerte no me dejan pelada.
Las canas me han dado bastante trabajo, primero las tapaba con colores exóticos (llegué a tener unos mechones verde loro), luego simples reflejitos disimuladores, después baños de henna poco prácticos, hasta llegar al infierno tan temido: la tintura total.
Durante años un solo peluquero se hizo cargo de mi cabeza mientras me abandonaba a la lectura de revistas insulsas y tomaba café gratis en el salón de belleza adecuado a mi personalidad, es decir, el más cercano, en la esquina de casa.
Pero…nada es para siempre.
Mi peluquero me abandonó, cerrando su local para retirarse a una vida de ocio junto con su pareja y cumplir su sueño, ser mantenido.
En la búsqueda de la verdad universal voy probando distintos lugares esperando encontrar alguien que entienda como quiero lucir.
En la última peluquería que visité los precios me parecieron lógicos y decidí entregarme a la suerte.
Después de preguntarme que me iba a hacer y yo aclarar exactamente lo que quería manos expertas comenzaron el proceso de teñirme. Diez minutos después tenía mi cabeza embadurnada con químicos y mis manos ocupadas en mandar mensajitos de texto. Me dediqué a esperar.
Media hora después pregunté ingenuamente:
- Disculpá, no estará la tintura?
- Nooo, falta, tiene que tomar un poquito más.
Diez minutos después volví a inquirir:
- No será mucho tiempo???
- Quedate tranquila que en 10 minutos pasamos a pileta…
A los 10 minutos me levanté de mi silla de pésimo humor y pedí hablar con el dueño y solicité pasar a pileta YA!
Muy solícitos al ver mi furia me llevaron al sector de lavado.
Confieso que los movimientos nerviosos y los cuchicheos de los que estaban detrás de mí deberían haberme alertado, así como las corridas de unos cuantos que trabajaban en el salón quienes parecían estar muy interesados en mi cabeza, que parecía gozar de un eterno lavado con infinidad de productos.
Envuelta en una toalla, pasé a sentarme frente al espejo y HORROR!!!!!!!!!!!!!!!!
Era la versión autóctona de la Barbie Malibú (con 10 kilos más)
Curiosamente, en vez de gritar empecé a llorar como una marrana y escuché frases tan idiotas como:

- Si no te queda tan mal…
- Es un cambio y los cambios son buenos…
- Es la moda que viene de Europa…
- Va con el verde de tus ojos
…(ésta realmente me sacó)

En un ataque de furia, relegué mis lágrimas para cuando estuviera sola y les dije con un tono que no dejaba lugar a dudas:
- No me importa cómo pero lo ARREGLAN YA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Muchas manos temblorosas volvieron a meter mano en mi cabellera, que sufrió 3 tinturas en un día, ya que cuando intentaron oscurecer, el pelo tomó una tonalidad verdosa lo que llevó a seguir experimentando.
Cuando me iba se atrevieron a querer cobrarme, miré fijo a la cajera y le espeté:
- Vas a cobrar, pero no plata…
Y acá ando, con una mezcla imposible de tonos en el pelo, muy oronda, diciéndole a quién me pregunta con mirada incrédula:
- Qué te hiciste?
- Necesitaba un cambio, viste?
Aunque por dentro me quiero matar y barajo opciones como:
- Conseguir una peluca espectacular (existe Pozzi todavía?)
- Usar turbante (de paso gano unos mangos extra tirando el tarot en Plaza Francia)
- Raparme y volverme Hare Krishna (me encantan los aeropuertos)

Todavía no me decidí.
Mientras tanto, busco un Ken para hacer juego.
Interesados contactarse con rubiecitaoxigenada@mediagroncha.com