
Siempre imaginé distintos finales a los cuentos de hadas ya que en realidad nadie nos dice que pasó con nuestras heroínas después de ser besadas y partir junto a perfectos desconocidos hacia tierras lejanas.
Que hubiera pasado si…
- La adorable
Cenicienta después de fregar pisos como una loca durante años logra lo que toda mujer quiere, calzarse el zapatito de la abundancia y enganchar al príncipe. Se casan y por un tiempo son felices hasta que ella no puede con su genio y se escapa con un limpia chimeneas que le dice
mamita como me gustás y
vamos a revolcarnos en la ceniza, cosa que le resulta mucho más sexy que su principito envarado y tieso que no entiende que a ella le guste más un plumero y un delantal que una cacería de zorros.
- La dulce
Blancanieves es rescatada por el príncipe más bello y sellan su destino con un beso. Se establecen en un bonito reino pero ella no es feliz. No hay
piel con su pareja, hasta le da un poco de
asquito la intimidad con él. Extraña la compañía de los 7 enanos que la adoraban como una diosa y la hacían sentirse única y especial ( imposible no sentirse única siendo alta en enanolandia); a la larga, abandona al príncipe y se va a vivir a Africa a una aldea de pigmeos que la idolatran como al sol y la luna y funda la primer asociación de mujeres independientes de pueblos originarios africanos.
- La blonda y coqueta
Rapunzel logra escapar de la torre haciendo trepar a su amado por sus largas mechas trenzadas que cuidó y cuidó por años, cepillando su hermoso pelo 100 veces por noche y lavándolo solo con agua de lluvia. En la trepada el cabello se le cortajea, las puntas se quiebran y pierde varios mechones lo que le deja una gran cantidad de alopecías que la hacen odiar con el tiempo a aquel que le sacó parte de su belleza. Abandona al ex objeto de su afecto y se casa con el mejor peluquero de la comarca que le mantiene su larga cabellera siempre impecable, con extensiones divinas y teñido rubio oro cada siete días más el plus de unos baños de crema soberbios hechos con hierbas y miel. Con el tiempo logra fama y fortuna con la creación del primer local de pelucas y postizos con pelo natural a precios convenientes para sectores de clase media y con el salón de belleza
La Torre, especialista en alisados y tinturas para rubias oxigenadas.
- La pequeña
Campanita y la dulce
Wendy amaron incondicionalmente al siempre joven
Peter Pan que creyó que la vida era jugar a los indios o pelearse siempre con el
Capitán Hook. Todo me hace pensar que después de agarrarse de las mechas se dieron cuenta que Peter era un pobre tipo que se negaba a asumir compromisos y prefería el permanente histeriqueo. Campanita se fue atrás de un mariposón esbelto y varonil y Wendy se dejó de
infantiladas y se casó con un empresario exitoso que le doblaba la edad, dueño de una importante compañía de aviación.
- La triste
Bella Durmiente se despertó por fin con el beso del príncipe y huyó con él. Con el tiempo comenzaron las recriminaciones y los gritos: él le echaba en cara su constante somnolencia y vagancia; ella lo maldecía por su halitosis y su constante deseo de pelear con dragones y ogros en vez de quedarse en casa y dedicarse a gobernar. Como eran el agua y el aceite terminaron separados y como el tiempo cura todas las heridas Bella se asoció con
Maléfica e hicieron fortuna con la elaboración de
Somníferol, un producto para ayudar a combatir el stress e inducir al sueño que hasta el día de hoy se comercializa con otro nombre.
Sinceramente no sé como terminaron nuestras heroínas de cuentos de hadas pero me gusta pensar que fueron algo más que muñequitas perfectas que vivieron a la sombra de príncipes que de azules…
no tenían nada