jueves, 29 de octubre de 2009

Buscando a Darcy



Todas buscamos el príncipe azul que venga en su caballo blanco, que sea elegante, apuesto, alto y millonario.
Queremos que nos llene de atenciones, que roce nuestras manos con sus labios y nos susurre palabras al oído sin tocarnos siquiera.
Queremos a Mr Darcy!!!
Pero este lindísimo galán imaginado por Jane Austen sólo es un personaje de novela que nos hace soñar con cosas que en realidad están al alcance de muy pocas.
Los hombres que pasan por nuestra vida y se detienen un ratito en ella tienen características bien diferentes : gritan, pelean, eructan, emiten flatulencias y se emborrachan. Más que parecerse a nuestro aristócrata de libro se parecen a…Homero Simpson!
Vivimos tiempos difíciles, la oferta es poca y la demanda es mucha ( Cenicienta, Blancanieves y Rapunzel engancharon los que estaban de oferta)
A medida que ganamos experiencia (y años) seguimos buscando a Darcy pero nos encontramos con personajes más reales y tangibles; nos enamoramos igual porque sabemos que no somos protagonistas de románticas novelas inglesas, somos heroínas cotidianas que se rompen el lomo para llegar a fin de mes tratando de encontrar a alguien que nos acompañe en la patriada de arriesgarse a vivir una relación, nos vaya como nos vaya.
Buscamos a nuestro caballero inglés pero nos quedamos con el pelado panzón que no tendrá mucho cerebro pero se robó el corazón de Marge.



Que no es poco…

lunes, 26 de octubre de 2009

Silencio


Hace tres días que espero…
Lo miro permanentemente esperando que me hable, que emita algún sonido que me permita conservar un poco de esperanza.
Por momentos le sonrío como queriendo ganarme su confianza y le hago un guiño imperceptible, le arrojo una mirada cómplice que me ayude a mantener la ilusión.
Su apatía me hace pensar lo peor, me deja en la agonía más profunda, en el infierno tan temido de la indiferencia.
Estoy asustada.
Por primera vez en mucho tiempo tengo miedo de quedarme sola y abandonada entre cuatro paredes que empiezan a parecerme siniestras sin el sonido de su voz, altisonante y reconocible.
Me comprometo mentalmente a ir a misa todos los domingos durante un mes si obtengo una respuesta, una señal que me permita seguir mirando hacia delante, sin desesperar, con el simple anhelo de no sentirme olvidada, atrapada en este cono de silencio absurdo y de reclamos no atendidos.
Me niego a aceptarlo y me rebelo con todo mi ser.
Insisto e insisto en recuperarlo porque la vida sin él no tendría sentido.














Telefónica…Me reparás la línea???

jueves, 22 de octubre de 2009

Viejos son los trapos ( mix )


Síntomas que indican que uno está envejeciendo:

1 – Cuando uno dice en cualquier conversación con personas de cualquier edad frases como me duelen los riñones o ando mal de las cervicales.
2 – Cuando en vez de comprar ropa compramos remedios.
3 – Cuando miramos con cara de arrobamiento a cualquier bebé que pase cerca nuestro aunque parezca más una masa llena de pelos que una persona.
4 – Cuando empezamos a contar anécdotas que a nadie le interesan y que para colmo no nos acordamos como terminan.
5 – Cuando empezamos una oración con cuando yo era joven
6 – Cuando empezamos a comprar ropa interior cómoda (léase bombachas grandes como carpa de circo en el caso de las mujeres y slips en vez de bóxers cancheros en el caso de los hombres) a señoras que venden desde ajos hasta corpiños sentadas cerca del cordón de la vereda en vez de ir a Victoria Secret o a Kevingston.
7 – Cuando nuestros gastos mensuales más altos son en implantes dentales.
8 – Cuando no vemos ni un cura en la nieve porque nos agarra presbicia.
9 – Cuando tomamos hepatalgina en vez de unos cuantos daiquiris.
10 – Cuando ponemos la dentadura postiza en un vaso antes de irnos a dormir.
11 – Cuando decís y hacés las mismas cosas que decía y hacía tu mamá y que juraste y perjuraste que jamás las dirías o harías.
12 – Cuando te empiezan los calores aunque la temperatura ambiente sea de 2 grados bajo cero.
13 – Cuando Farmacity te parece mucho más lindo que el Patio Bullrich.
14 – Cuando te empiezan a interesar las reuniones de consorcio.
15 – Cuando te dejan el asiento en el colectivo y es más que obvio que embarazada no estás.
16 – Cuando la tintura tapa canas no te dura más de 10 días.
17 – Cuando te interesa más pagar el plan médico que un par de zapatos de Manolo Blahnik o de Jimmy Choo.
18 – Cuando te comprás relojes con números grandes o digitales.
19 – Cuando te salen pelos adentro de la nariz.
20 – Cuando te dicen doña.

Mal que nos pese los años pasan y no somos los mismos. Alguna vez leí que envejecer es inevitable y que madurar es opcional.
Lo voy a tener en cuenta...


o no...

viernes, 16 de octubre de 2009

En el tiempo de las mariposas (reloaded homenaje)


Hace unos días murió Martín, un compañero del grupo de teatro, una excelente persona y un buen amigo. Quiero pensar que no se fue realmente, que se convirtió en una mariposa que vuela entre aquellos que lo conocimos y lo quisimos mucho.
Este post lo publiqué hace tiempo y es el que más me gusta de mi blog así que se lo dedico a Martín, donde quiera que esté.

Hace ya mucho tiempo, en enero de 2001 hubo una invasión de mariposas en buenos aires, lo recuerdo perfectamente porque fue cuando me enamoré de mi marido y mi vida pasó del gris al technicolor cambiando para siempre.
Hoy me acordé, casi sin querer y sin buscar el recuerdo.
Porque aparecieron. De vuelta. Posta.
Estaba sentada en el cordón de la vereda frente al puerto de Olivos, con mi cachorrita sin nombre, esperando a mi marido que había ido a preguntar algo a un club de veleros que está ahí nomás.
Hacía calor, el río color león no me inspiraba nada, los veleros se erguían estáticos bajo sus palos sin velas y no podía dejar de pensar en las cosas malas que han pasado en los últimos tiempos en mi vida y en la de los que me rodean.
Entonces, cuando estaba calculando la dimensión de mi vaso medio vacío, surgieron como de la nada las mariposas, coloridas y gráciles, aleteando sobre mi cabeza y metiéndose en mi auto (que tenía las ventanas abiertas y estaba estacionado a mi lado) saliendo una y otra vez. Se posaron tantas veces a mi alrededor que paré de contar. Siempre cerca mío. Como en el 2001.
Mientras las miraba arrobada empecé a sentir ese calorcito adentro que hace mucho no sentía. Ese calorcito que asocio con la esperanza.
En el tiempo de las mariposas todo puede pasar, nada está escrito.
Porque aparecieron. De vuelta. Posta.

lunes, 12 de octubre de 2009

Cosas lindas


Hace un rato me encontré con una muy grata sorpresa, Forbidden del blog Crónicas desveladas había posteado algo sobre Cuidado al cruzar y sobre mí y me gustaría que lo leyeran acá.



Menciono por aquí a Inti del blog Almacén de Secretos que hizo una recomendación de mis blogs en uno de sus post y la pueden ver acá.

viernes, 9 de octubre de 2009

Heroínas verdaderas


Siempre imaginé distintos finales a los cuentos de hadas ya que en realidad nadie nos dice que pasó con nuestras heroínas después de ser besadas y partir junto a perfectos desconocidos hacia tierras lejanas.

Que hubiera pasado si…

- La adorable Cenicienta después de fregar pisos como una loca durante años logra lo que toda mujer quiere, calzarse el zapatito de la abundancia y enganchar al príncipe. Se casan y por un tiempo son felices hasta que ella no puede con su genio y se escapa con un limpia chimeneas que le dice mamita como me gustás y vamos a revolcarnos en la ceniza, cosa que le resulta mucho más sexy que su principito envarado y tieso que no entiende que a ella le guste más un plumero y un delantal que una cacería de zorros.

- La dulce Blancanieves es rescatada por el príncipe más bello y sellan su destino con un beso. Se establecen en un bonito reino pero ella no es feliz. No hay piel con su pareja, hasta le da un poco de asquito la intimidad con él. Extraña la compañía de los 7 enanos que la adoraban como una diosa y la hacían sentirse única y especial ( imposible no sentirse única siendo alta en enanolandia); a la larga, abandona al príncipe y se va a vivir a Africa a una aldea de pigmeos que la idolatran como al sol y la luna y funda la primer asociación de mujeres independientes de pueblos originarios africanos.

- La blonda y coqueta Rapunzel logra escapar de la torre haciendo trepar a su amado por sus largas mechas trenzadas que cuidó y cuidó por años, cepillando su hermoso pelo 100 veces por noche y lavándolo solo con agua de lluvia. En la trepada el cabello se le cortajea, las puntas se quiebran y pierde varios mechones lo que le deja una gran cantidad de alopecías que la hacen odiar con el tiempo a aquel que le sacó parte de su belleza. Abandona al ex objeto de su afecto y se casa con el mejor peluquero de la comarca que le mantiene su larga cabellera siempre impecable, con extensiones divinas y teñido rubio oro cada siete días más el plus de unos baños de crema soberbios hechos con hierbas y miel. Con el tiempo logra fama y fortuna con la creación del primer local de pelucas y postizos con pelo natural a precios convenientes para sectores de clase media y con el salón de belleza La Torre, especialista en alisados y tinturas para rubias oxigenadas.

- La pequeña Campanita y la dulce Wendy amaron incondicionalmente al siempre joven Peter Pan que creyó que la vida era jugar a los indios o pelearse siempre con el Capitán Hook. Todo me hace pensar que después de agarrarse de las mechas se dieron cuenta que Peter era un pobre tipo que se negaba a asumir compromisos y prefería el permanente histeriqueo. Campanita se fue atrás de un mariposón esbelto y varonil y Wendy se dejó de infantiladas y se casó con un empresario exitoso que le doblaba la edad, dueño de una importante compañía de aviación.

- La triste Bella Durmiente se despertó por fin con el beso del príncipe y huyó con él. Con el tiempo comenzaron las recriminaciones y los gritos: él le echaba en cara su constante somnolencia y vagancia; ella lo maldecía por su halitosis y su constante deseo de pelear con dragones y ogros en vez de quedarse en casa y dedicarse a gobernar. Como eran el agua y el aceite terminaron separados y como el tiempo cura todas las heridas Bella se asoció con Maléfica e hicieron fortuna con la elaboración de Somníferol, un producto para ayudar a combatir el stress e inducir al sueño que hasta el día de hoy se comercializa con otro nombre.

Sinceramente no sé como terminaron nuestras heroínas de cuentos de hadas pero me gusta pensar que fueron algo más que muñequitas perfectas que vivieron a la sombra de príncipes que de azules…no tenían nada

jueves, 1 de octubre de 2009

Homenaje a mi papá

Hoy 1ro de octubre se cumple un nuevo aniversario de la muerte de mi padre. Este post ya había sido publicado pero lo reedito como un sencillo recuerdo a su memoria.No admite comentarios


Por aquellos que amé



Mi viejo murió hace demasiados años como para tener presente cada una de las líneas de su cara.
Pero aún así...lo recuerdo o por lo menos recuerdo la idea de él, de su protección incondicional hacia aquellos que amaba, su increíble capacidad para tener una solución a casi todos los problemas y su irrefrenable mal carácter.
Tenía frases que pasaron al acervo cultural familiar, como cuando decía poniendo un dedo sobre una de nuestras orejas dejame descansar el dedo que lo tengo muy cansado o mirando directo a los ojos no esperaba menos de vos, si las notas de mi boletín de calificaciones eran buenas o ¿viene en colores ahora?, si eran malas.
Tenía amigos, muchos, con quienes compartía los sábados de fútbol en la quinta de los Allona, donde muchas veces lo esperé sentada detrás del arco, disfrutando su presencia.
Era un hombre de silencios, de muchos apodos (el loco prieto, el conde, el trompa), de códigos sencillos y de enorme voluntad.
Con él aprendí que los brazos no se bajan, que siempre hay tiempo para cambiar las cosas, que arrepentirse no es mala palabra y que siempre hay que intentar sobrevivir, cueste lo que cueste.
Tenía una fe casi irracional en mí y en mi capacidad para el estudio y el trabajo; sus expectativas eran tan altas que más de una vez me preocupó defraudarlo.
Hoy, si hubiera un lugar donde dejarle un mensaje a los que no están, escribiría esto, sólo entre él y yo:

- Me gradué en la vida con honores

Sé que entendería.