
Reconozco que no soy una persona deportista, es más, el hecho de pensar en cualquier tipo de actividad física me cansa. Mucho.
El tema es que mis kilitos de más me están complicando la vida ya que hacen que los pantalones no suban ni aunque me tire en la cama y permanezca un minuto sin respirar tratando de subir el cierre.
Si por casualidad o diurético mediante suben, me sale un flotador al que solo le falta la cabeza del patito de goma y si logro abotonarme una camisa temo por la vida de quienes estén frente mío por si los botones saltan y con la fuerza expansiva los dejo tuertos o algo peor.
Para colmo de males, el sobrepeso me hace transpirar y parezco una morsa acalorada aunque la temperatura no pase de los 19° centígrados.
Las opciones no son muchas: bajar de peso (comer menos y hacer algún tipo de actividad física) o asumirme como gorda y comprar ropa dos talles más grande (tipo carpa)
Mi orgullo (un poco herido) me hace inclinarme a buscar un gimnasio y a cerrar la boca ante todo lo que engorda (léase cosas ricas)
Aquí empieza el verdadero peregrinaje, encontrar alguno que ofrezca la fórmula mágica de la felicidad (bajar kilos, endurecer glúteos y mejorar la postura con el mínimo esfuerzo) y que quede cerca de mi casa (no sea cosa de agregar un esfuerzo adicional, obvio).
Después de un exhaustivo relevamiento de la zona (tres cuadras alrededor de mi domicilio) encuentro 3 opciones.
1 – Yoga (a una cuadra)
2 – Gimnasia modeladora (en la esquina de mi casa)
3 – Spinning o Indoor Cycling (a dos cuadras)
Opción 1
- Buenas tardes ( me saluda amablemente una empleada sentada en un puff con piernas y brazos cruzados en posición muy zen)
- Hola! Venía a averiguar por las clases de yoga (simple y concreto lo mío)
- Hiciste alguna vez? (pregunta mirándome directo a los ojos)
- No (sin inmutarme)
- Te explico, el yoga es una disciplina única, una filosofía de vida que nos conecta con nuestros sentimientos internos y con… (me explica mientras se mueve en plena contorsión, como si los brazos le crecieran)
- Muy lindo lo que me contás (interrumpiéndola cortésmente) pero estoy buscando bajar de peso… La filosofía y Buda lo podemos discutir en otro momento si no te molesta.
- El sobrepeso no es lo importante, a medida que te nutras de la filosofía del yoga tu cuerpo va a ser solo el receptáculo de la belleza de tu verdadero yo (mientras habla enciende incienso y el ambiente empieza a llenarse de un humito envolvente)
- Cuánto cuesta la belleza de mi yo? ( ya me pican los ojos, maldito humo)
- 300 pesos 1 vez por semana, los lunes de 19 a 20,15, o 20,30, está en vos y en tu relajación que hace… (encendiéndo otro...de no creer!)
- Buenísimo (huyendo lo más rápido posible hacia la puerta a riesgo de morir asfixiada), paso en otro momento, cuando se me relaje el yo interno después de asimilar el precio que me pasaste...
Opción 2
- Hola, vengo a averiguar el costo y los horarios de las clases de gimnasia modeladora (hablándole a la encargada, tratando de ser simple y concisa en mi requerimiento)
- 250 pesos 2 veces por semana y te cuento que es reintensiva. Te vas a sentir genial, vas a sentir como todo tu cuerpo trabaja y como cada músculo te responde después del 1er mes ( lo afirmaba con un placer enorme mientras insinuaba un cuerpo bien torneado vestido con ropa tan apretada que empecé a temer por su capacidad pulmonar)
- Excelente, paso en otro momento (transpirando por anticipado después de escuchar las palabras reintensiva, trabajo y músculo)
Opción 3
- Venía a averiguar por las clases de Spinning (le espeté de un tirón a la empleada detrás de un cartelito de Informes y me sentí re top pronunciando espininggg!)
- 100 pesos, lunes a viernes en estos horarios (me entrega una grilla muy completa)
- Cuándo puedo empezar? ( por fin alguien rápido, práctico y eficiente)
- Hoy mismo, te hago el pase en el momento y cuando puedas me traes el apto físico (prepara el pase mientras habla conmigo y me saca una foto con una camarita apoyada arriba del monitor de su escritorio)
- Dale. Nos vemos en un rato ( sonreí para la foto, muy contenta con el precio y la rapidez del asunto)
Dos horas después...
Clase de spinning
Me acomodo en una bicicleta bien al fondo para pasar desapercibida, vestida con una simple calza negra y un remerón gastado y viejo listo para ser transpirado a discreción. Pocos minutos después el lugar se llena más que colectivo 60 a las 7 de la tarde y veo que todos los atletas tienen toallita de mano, atuendos deportivos Nike y botellita de agua mineral sin gas.
Llega la profe (rubia escultural en apretadísimo atuendo, espléndida y exuberante a la vez) y se acomoda en su bici trono, al frente.
Profe: (con gritito histérico) Tenemos una alumna nueva!!! Bienvenida!!!No trajiste toallita y agua??? Esas calzas largas no te van a dar calor???
Vir: No (tragame tierra)
Profe: Bueno, empezamos, vos seguinos y te pido que hagas la hora completa y después elongás así mañana no te duele nada, dale? ( perdiendo interés en mí y saludando efusivamente a todos los que estaban ahí como si no se vieran desde hace años)
Vir: Si (sintiéndome más sapo de otro pozo que nunca)
Empieza clase, música brasileña de fondo, película de montañas, y paisajes de deportes de riesgo.
Pedaleo
Pedaleo
Pedaleo
Pedaleo mientras la profe dice: arriba, 10 más, un esfuercito más, seguimos, adelante, apoyamos manos en el centro, arriba, abajo, cinco minutos más.
Pedaleo
Pedaleo
Pedaleo
Pedaleo mientras la profe susurra melosamente: adelante, vamos, un esfuerzo más, tres más, continuamos, 15 de esta serie...
Pedaleo
Pedaleo
Pedaleo
Pedaleo mientras la profe que ni siquiera se despeina en este tiempo, arenga al resto a moverse : tres minutos más, un esfuerzo, vamos, vamos completando una nueva serie y terminamos de pedalear...En esta posición…
Transpirada como si estuviera atravesando el Desierto de Gobi, necesito urgente un limpiaparabrisas para acomodar mi flequillo, mis axilas se asemejan a las Cataratas del Niágara y ya no siento mis piernas (tendrán servicio médico o habrá que llamar al SAME para trasladarme a un hospital y conectarme a un pulmotor?)
Pedaleo hasta que todo da vueltas como en una calesita psicodélica a la espera de las palabras mágicas que finalmente llegan: gracias a todos y nos vemos la próxima, mientras se seca dos gotitas que brillan en su frente y se baja de la bici trono como si nada.
Al borde del desmayo siento una voz cantarina que me dice:
- No no no...Ahora a elongar! (con un gritito que parece un reto)
- Me duele todo (suspiro sin fuerzas)
- Un esfuerzo más y nada más, dale gordi ? (poniéndose a mi lado verificando mi elongación)
- Sep (gordi tu abuela)
Termino de elongar y las piernas no me responden; me sostengo fuerte del manubrio para no irme al piso y en lo único que puedo pensar es en los 100 pesos malgastados.
Demás está decir que el Spinning no está hecho para mí, eso de pedalear para no ir a ningún lado escuchando música brasuca, con la vista hacia adelante mirando una película sin sonido de caminos entre montañas y paisajes imponentes no es ni será lo mío.
Camino a casa, mientras arrastro mis pies y me tomo de la pared con un cansancio total y absoluto, brota una risa genuina que termina en carcajadas sonoras.
Un señor que pasa al lado mío me pregunta
- Está bien señora? (con amabilidad)
- Es que estoy liberando endorfinas (riéndome como una loca de atar)
Al llegar a casa y después de semejante esfuerzo decido tomarme un merecido descanso de cualquier tipo de actividad que me haga transpirar y cada vez que algún desubicado me pregunta si estoy yendo al gym contesto: bueno, estoy pagando… mientras realizo cálculos mentales sobre cuantas calorías se pierden jugando al ajedrez, charlando con amigas o chateando en internet.
Es en ese momento que me doy cuenta que fierros hago todo el tiempo (meta cuchillo y tenedor a full) entonces me doy permiso para sonreir mientras devoro la última porción de una torta de chocolate y medito sobre las cosas ricas que no me pienso perder, ni ahora ni nunca.

Me asumo
OMMMMMMMMMM